
Una violencia íntima.
Funny Games, contrariamente a lo que la mayor parte de los críticos de cine sostienen, no incomoda. Es una violencia lírica y desquiciada que al finalizar la cinta hace que su visión no pueda pasar desapercibida. Es una violencia inhumana con la cual estamos familiarizados de tantas formas que se vuelve impensablemente humana.
El argumento es simple: una familia se dirige a un lugar de vacaciones con su hijo, una vez en el hogar son sorprendidos por dos jóvenes de clase alta que los invaden sin otro fin que el de divertirse, proponiéndoles juegos sádicos, cual más incomodo, todos pensados para terminar en la muerte de uno o todos los integrantes de la famila.
Funny Games, contrariamente a lo que la mayor parte de los críticos de cine sostienen, no incomoda. Es una violencia lírica y desquiciada que al finalizar la cinta hace que su visión no pueda pasar desapercibida. Es una violencia inhumana con la cual estamos familiarizados de tantas formas que se vuelve impensablemente humana.
El argumento es simple: una familia se dirige a un lugar de vacaciones con su hijo, una vez en el hogar son sorprendidos por dos jóvenes de clase alta que los invaden sin otro fin que el de divertirse, proponiéndoles juegos sádicos, cual más incomodo, todos pensados para terminar en la muerte de uno o todos los integrantes de la famila.
El director mantiene con el espectador un curioso vínculo, lo hace participe de estos juegos y lo hace elegir entre estar del lado de los buenos o de los malos, pero deja en claro que son pocas las chances de que los buenos vayan a ganar.
En nuestro país estamos acostumbrados a los asesinatos frecuentes y tal vez por eso la crudeza de este film que debía conmover, tocar, incomodar, ni conmueve ni toca, ni incomoda, en cambio, esta remake calcada de su original de 1997, resulta una apuesta idónea para pensar lo acontencido en Columbine, por ejemplo, la insensibilidad de los jóvenes protagonistas, es la misma insensibilidad que tienen los adolescentes hoy en día, abulia para sonreir, abulia para comunicarse, abulia para matar, la misma sensación que deja entrever Funny Games que ya no se puede perder nada cuando se ha perdido todo. Funny Games, puede ser tomada como un retrato de asesinos despiadados que podríamos ser cualquiera de nosotros.
En nuestro país estamos acostumbrados a los asesinatos frecuentes y tal vez por eso la crudeza de este film que debía conmover, tocar, incomodar, ni conmueve ni toca, ni incomoda, en cambio, esta remake calcada de su original de 1997, resulta una apuesta idónea para pensar lo acontencido en Columbine, por ejemplo, la insensibilidad de los jóvenes protagonistas, es la misma insensibilidad que tienen los adolescentes hoy en día, abulia para sonreir, abulia para comunicarse, abulia para matar, la misma sensación que deja entrever Funny Games que ya no se puede perder nada cuando se ha perdido todo. Funny Games, puede ser tomada como un retrato de asesinos despiadados que podríamos ser cualquiera de nosotros.
María Victoria Dentice.
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